jueves, 19 de agosto de 2010

UN TREN QUE NUNCA LLEGARÁ

Como en todas las facetas de la vida, lamentablemente aquí tampoco salen siempre las cosas como uno espera.


Después de creer haber encontrado una localización que respondía bien a lo que necesitabamos en una de secuencias del cortometraje, en plena ciudad de Huesca, y de haber invertido tiempo en formalizar la solicitud correspondiente tal cúal nos indicaron, la empresa propietaria de los terrenos nos ha denegado toda posibilidad de grabación, ni siquiera pagando, que es como habitualmente la conceden.


Aunque para nosotros no hubiera supuesto ningún inconveniente, ya que nuestros personajes son de ficción, en la realidad, tal vez las condiciones en las que se encuentran sus instalaciones nos hayan podido perjudicar. Esperamos que no perjudiquen a nadie más, pues están situadas en el núcleo urbano de la ciudad, por donde pasan coches y gente. Y la cosa va de trenes.

No hay comentarios: